lunes, 27 de junio de 2016

Operación bikini y tu obsesión por el gym

Ya estamos en verano, ya están los calores y la poca ropa a la orden del día. Que queréis que os diga, jamás en la vida he estado en un sitio donde la gente fuera como en los "Vigilantes de la playa": ni un gramo de celulitis, tersura, six pack, cuerpos de escándalo y mucha mucha cirugía. Para mi el six pack es como decía Homer: un sexteto cervecil. Me considero una persona "anti operación [ponga lo que se le ocurra]", porque si haces deporte por ego... cariño, disculpa que te diga pero... ¡no te gusta el deporte! Lo que te gusta es verte estupendo/a y que la gente te admire, te congratula que tus selfies en instagram tengan mas de 200 likes,  te fascina tu propio reflejo en el espejo. Es fácil gustarse cuando entras dentro de los cánones de la belleza estandarizada, pero ¿qué pasa cuando no entras en el canon y te encuentras a gusto contigo mismo/a? Prepárate para las críticas... oh! wait! que en este país te critican por todo. En fin, me voy a dedicar a los obsesos del gym por una u otra cosa.
Pasemos a la argumentación de este sin sentido:

A la gente que realmente le gusta el deporte, que lo practica y lo disfruta, tiene una tendencia atroz a practicar TODO LO QUE SE LES CRUCE. Conocí a un muchacho instructor de esquí y que acabó practicando surf como un poseso. Otra vez un escalador, que le dio por el boxeo. Y de aquella de una muchacha que hacía ballet y empezó con el atletismo mas tarde. En definitiva, la gente que le gusta el deporte te va a practicar lo que mas les motive, lo que les llene, lo que las endorfinas les produzcan. Luego me he encontrado con muuuucha gente que simplemente "va al gimnasio", lo entrecomillo porque de la gente que le gusta el deporte el gimnasio lo ven como un COMPLEMENTO. Es como la gente que se dedica al deporte de élite: el gimnasio solo es un aderezo.

Esto no es una crítica a la peña que va 24/7 a reventarse al gimnasio, esto es una visión de lo mal que está encaminado el deporte por estos lares: se hace por y para la estética; lo de la salud es secundario, no os confundáis. Y me refiero especialmente a las chicas. Yo también caí en el error de que hacer pesas "engordaba", también caí en el error de hacer cardio durante horas en vez de HIIT y que había que comer poco. Mal, mal y FATAL. Hacer pesas te ayuda a crear músculo, lo que incluye un aumento de la tasa metabólica basal y por ello un aumento de gasto calórico. No cambiar el entrenamiento de cuando en cuando solo te estanca: da igual que corras 10 km a la misma velocidad durante toda tu vida; el cuerpo se acostumbra y no tiene "retos". Hay que variar la cantidad calórica consumida para no mal acostumbrar al cuerpo, especialmente cuando cambiamos de entrenamiento. Esto es algo, que cuando no tienes internet, lo aprendes por ensayo y error, pero cuando tu autoestima está sana y realmente te gusta el deporte, sudas masivamente de ello. Hacen lo que hacen porque les mola y si quiere mejorar ya se preocuparan de esas cosas, pero es secundario.

Tampoco me quiero meter con la gente que hace body building, culturismo (natural, por favor) o deportes que signifiquen aumentar tu masa muscular y definir para ganar competiciones. A lo vuestro, es lo que os mola, me parece perfecto, es más, es muy sacrificado y es muy importante conocer el propio cuerpo para aumenta unos pocos milímetros (el puñetero ensayo-error). Me quiero dirigir a ese público que usa el gimnasio como si fuera la panacea de la belleza y aquí pongo unos ejemplos:

1.- El aumento en el gym después de navidades por los "pseudopropósito" que acaban en nada.
2.- Ese segundo aumento en el gym antes de verano, como si tres meses antes viniera la hada madrina a quitarte esos michelines que llevan años pegados a tu cintura.
3.- Menos de un año en el gym es un paseo!!! Lo que cuesta es el mantenimiento, coleguita.
4.- Si quieres resultados inmediatos mal vas.
5.- Tu ego es directamente proporcional a tus selfies en Instagram. Y aquí entráis también los del body building que lo tenéis plagadito de ello.

Y seguro que se me quedan mas cosas en el tintero.

Yo ahora mismo no soy un ejemplo de estar en forma pero he estado durante años en gimnasios, en endocrinos y en dietas. Mi conclusión final es: buscad un deporte que os motive y os mole, el resto viene rodado.

viernes, 3 de junio de 2016

No se apoya la escena y lloro fuerte

No se cuantas veces he podido leer y escuchar esa frase: no se apoya a la escena. Con la escena me refiero al apoyo de las bandas de metal españolas, el ir a sus conciertos, consumir su merchandising, comprar sus discos y en definitiva invertir en ellas para que continúen su labor musical. Algo lógico y normal, si no fuera porque no se apoya la escena tal y como los grupos quieren, al igual que productores y en definitiva promotores que se dedican a este mundillo y en concreto en el género metal. Después de hablarlo y debatirlo no creo que muchas de esas bandas sean conscientes de los motivos y problemas de su queja, por eso y porque estoy trasteando con el Google Analytics, escribo esta entrada en este blog que ni cristo lee.

Primero de todo comparar a España con el resto de países me parece injusto, especialmente si nos ponemos dentro del marco socio-cultural y político. Mientras que en los años 50 y 60 había un gran auge del rock en EEUU e Inglaterra (referentes musicales le pese a quien le pese), nosotros vivíamos en una dictadura donde la inversión en ese tipo de música era inexistente ¿Qué se escuchaba en aquella época por estos lares? Pues si echamos un ojo a la lista de éxitos veremos que en los 20 primeros el 95% es canción española como Joselito, Marifé de Triana, Sara Montiel y a un solitario Elvis con su rock and roll de la cárcel. Se conocía y consumía moderadamente este género pero ni mucho menos a los niveles de otros países europeos. Así que en este aspecto, España lleva un gran retraso tanto de cultura como de medios e incluso bandas patrias. Digamos que tenemos los "deberes" atrasados y creo que es uno de los grandes lastres. No me voy a entretener más sobre la historia musical del país, porque hay muchos artículos bien redactados y documentados al respecto. Aquí venimos a hablar de las razones y motivos de ese "no apoyo" a la escena.

Continuando con las vicisitudes y respecto a lo anterior, se deriva que el público que consume metal, ya no digo rock, sino metal, no es de masas. Podríamos echar la culpa a la radiofórmula, a la televisión o diferentes medios que no "apoyan a la escena", pero estos medios se definen por lo que la gente consume. Pongamos por ejemplo a RockFM, que te ponen las mismas 100 canciones en bucle desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, exceptuando algún programa en ciertas franjas horarias, pero olvidándose totalmente de grupos emergentes ya sean de Wisconsin o de Albacete. En este momento podrías clamar al cielo y cagarte en todo el santoral, que el tema va a seguir siendo así ¿Cómo cambiarlo? Pues la respuesta es sencilla: ofreciendo un producto atractivo ¿Cómo hacerlo? Ahí el tema se complica tanto que te sale mas a cuenta juntar las bolas de dragón pero en los tiempos que corren hay una gran diferencia abismal entre distribuir tu música en los 80 y ahora: cassette vs internet.

Mientras antes el poder lo tenían las discográficas y distribuidoras, ahora con el despliegue de medios cibernéticos que hay la historia se ha dado la vuelta: canales gratuitos pero aumento masivo de "nuevo" material. Cuando buceas por Youtube, Spotify o cualquier webzine dedicado al género, te vas a encontrar con un bombardeo incesante de nuevos temas, conciertos, reviews de discos y festivales estatales que quizás hace 15 años desconocías y que ahora mediante las redes puedes incluso añadirlos a tu Google calendar. Queridos míos, entre tanto concierto, tanto festival y tanta polla en vinagre o te pierdes en esa marabunta de ocio o acabas seleccionando. La escena musical ha multiplicado su oferta pero su demanda sigue siendo la misma y la gente se ve sobresaturada. A día de hoy yo creo que el teletransporte no existe y tampoco puedes estar en 3 conciertos a la vez, así que la respuesta es obvia: descartas y eliges lo que más goces.

Ahora bien, a la gente le toca decidir a qué concierto o si tan solo quiere ir a alguno. Aquí ya entra una cosa que visto lo visto las bandas no controlan mucho: marketing. Me da que les debe sonar a "música-comercial-no-somos-unos-vendidos", porque ellos a lo mejor viven del aire o cagan dinero ¡vete tú a saber! Si quieres que la gente invierta su dinero en ti, hay que ofrecerles un producto atractivo, ya que sería muy cantoso estar haciendo crowdfunding cada tres meses. Promocionar tu concierto o tu banda no se queda en hacer eventos, en twittear a modo de spam o estar machacando a tus colegas que vayan a verte por decimoctava vez en el año. Se trata de hacer conocido lo desconocido, porque seamos sinceros, tu grupete no va a salir de los primeros en la búsqueda orgánica de thrash metal y menos aún en vídeos sugeridos de Youtube, que parece que algunos os creéis que es llegar y besar el santo. Muchos de estos que lloran y se quejan, hacen un uso de los medios gratuitos que es de risa, pretenden que sus resultados sean inmediatos y sus bolos estén a reventar como si fueran los jodidos AC/DC. No hace falta invertir un dineral en un album, ni machacarse a hacer una gira con ventas paupérrimas o agregar a todo cristo en tu perfil social para que den like a tu página. El promocionarse no acaba ahí. Hay un sinfín de posibilidades como colaborar con otros músicos (que creo que no es como ponerle los cuernos a tu novia/o), subir vídeos propios haciendo covers, usar equipos novedosos o incluso un tutorial de "Cómo usar el Garageband y hacer algo chachi pistachi". Es una manera muy lícita de llegar a gente que no sabe de ti y usarlo como anzuelo. La pista está en ser creativo e ir probando.

Por último no quería dejar en el tintero algo primordial: el talento y la constancia. El negocio de ser artista no se ve compensado en la mayoría de los casos. Casos de artistas internacionales que tienen un trabajo a parte porque sólo con la música ni siquiera mal viven. Es duro estar seis meses pateándote media Europa en un autobús, conviviendo en un espacio minúsculo, durmiendo como puedes y tocando el mismo setlist. Y estamos hablando de bandas internacionales, con una dilatada trayectoria profesional y que llevan años en las carreteras, imaginaos las nacionales o las noveles. A eso añadimos que muchos no arriesgan a nivel compositivo y repiten y tripiten la misma fórmula de grupos establecidos y de referencia mundial. Es como pensar que la gente no tiene criterio y no sabe discernir cuatros riffs mal puestos. Que muchos no sepan teoría musical no significa que sean sordos. Ahí lo que veo es un claro ejemplo de prepotencia y de tomar al público por borregos: ¡craso error! Y como guinda del pastel: hacer autocrítica. No es lo mismo decir "no se apoya a la escena", que "no se apoya a MI grupo". Si todo lo anterior sale mal a pesar de los esfuerzos habrá que plantearse si sirves para esto y te sale mas a cuenta hacer un grupo tributo, que por cierto los hay buenos pero parece un poco oportunistas (eso es carne para otro guiso amiguitos).

En definitiva, el que no se apoye a la escena son una serie de circunstancias acumulativas, incluyendo IVA, abuso de las salas, etc; pero lo que veo y es a título personal, es que la gente llora mucho pero no reacciona y que en el 90% de los casos y autocitándome del párrafo anterior: No es que no se apoye a la escena, es que no se apoya a tu grupo. A partir de aquí y que la gente se gasta el dinero en lo que quiere, haced revisión de lo hecho hasta ahora y si lo estáis haciendo mal poned remedio, ya que no se puede esperar distintos resultados haciendo lo mismo.


martes, 26 de enero de 2016

Hipocresía cibernética

No sé si es que ando más hater de lo normal, que es lo más probable, pero últimamente me planteo si me he equivocado de país y estoy viviendo una cultura, maneras y formas en las que no me identifico en absoluto. No quiero desprestigiar a mi país, ni la tierra en la que he nacido pero cada día siento más que este no es mi sitio ni mi lugar, que mis opiniones y mi visión de la vida nada tiene que ver con lo que me rodea y lo peor de todo, toda esas cosas que detesto se me impregnan como el olor a tabaco. No quiero levantarme un día y ver que soy otro paleto más, otro mangurrián descerebrado, pero sobre todo otro hipócrita cretino de las redes sociales.
Y sí, vamos a hablar de la hipocresía de las redes sociales, esa hipocresía y falsedad de la que todo el mundo se queja pero que luego, sin darse cuenta la practica con un rostro y una cara, que vergüenza debería darles.
Muchas veces se me tacha de que soy radical o que veo las cosas blancas o negras, que debería dejarlo fluir todo, que debería pasar más. No les quito la razón, pero no lo voy a hacer y es muy simple: si no puedes elegir a tu familia, ni a tus compañeros de trabajo ¿por qué no ser selectivo con tus amigos? Yo a mi lado no quiero a NADIE hipócrita, lo odio, lo detesto, me enerva, me enferma y me supera. No hay cosa que más asco me dé que me hablen mal de una persona, que digan que les cae mal y tenga toda la jeta de felicitarle por Facebook, comentar sus twits o darle likes a sus apestosas publicaciones. A ver, por partes, explicadme el concepto de "esta persona me cae mal" pero por una puta extraña razón la tenéis en FB, en tus putos contactos o de alguna manera relacionándose contigo.
¿De qué me sirve a mí que me des la razón como a los tontos cuando veo que al otro/a le doras la píldora? Y este modus operandi es TAN habitual en este país de pacotilla que alucino pepinillos. ¿Hay algún país donde esta falsedad no se practique? ¿Países escandinavos quizás?

Cada día que pasa me convenzo más de que me tengo que largar, no por cuestiones laborales sino por cuestiones culturales. Habrá que irse fuera para echar de menos las puñaladas a la espalda, los cotilleos, las habladurías, las falsedades, las hipocresías. Habrá que irse fuera para echar de menos lo que más asco me da... No creo que eso suceda. Mientras tanto la opción más barata y sencilla es darse de baja de las redes o pasar de todo.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Anhelos para hacer el canelo y otras absurdeces mentales

Para aquellos que no lo sepan "hacer el canelo" significa "hacer el tonto o el imbécil", algo muy común en la raza humana, que tanto gusta alardear de ser los poseedores del raciocinio y la lógica. Si ya lo decía Einstein: "Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Del universo no estoy muy seguro".
Cuando una persona se deja llevar por sus deseos y expectativas ocurre lo inevitable: la hostia de realidad. El darse cuenta que aquello no era lo que esperaba ¿Hasta qué punto sois vosotros capaces de discernir entre la realidad y la expectativa? Es comprensible imaginarse y adelantarse a los acontecimientos, es parte de nuestra naturaleza y una de las bases de la supervivencia, pero el ser humano tiende a montarse unas películas mentales dignas de Ridley Scott (como con Prometheus, que vaya película sin pies ni cabeza). Antes de lanzarse a la piscina de las "pajas mentales" es mejor seguir unos puntos y unas pautas racionales y de sentido común:

1.- No tienes una bola de cristal o clarividencia, si fuera así ya habrías comprado el boleto de lotería ganador pedazo de zopenco/a.
2.- Antes de tomar una decisión intenta acallar esas voces dañinas que confunden y te hacen cometer errores.
3.- La gente es como es, puedes aceptarla o no, es tu decisión. Intenta contar hasta 10 antes de soltar una barbaridad y si lo haces puedes enmendarlo o pasar página, pero tampoco te martirices, la peña sabe pasar página, hazlo tu también.
4.- No te ancles en el pasado echando de menos aquellos que no están, lo que pudo ser y no fue, las cosas que no hiciste. Esos anhelos van a hacer que entres en un círculo vicioso donde cometerás la misma cagada una y otra vez.
5.- Haz meditación, yoga, escalada, el pino puente o un mortal hacia atrás. Conócete a ti mismo/a. Incluso ten el valor de preguntarle a tus amigos cercanos como te ven, tanto en lo bueno como en lo malo. Eso sí, prepárate para las críticas, algunas no te van a hacer ni pizca de gracia.
6.- No te hagas a ti mismo algo que jamás harías a tu mejor amigo.
7.- Metas a corto plazo.
8.- Desear está bien pero no dejes que eso conforme tu realidad cotidiana o acabarás siempre defraudado/a con lo que te ofrece la vida.

Yo aquí, dando lecciones de algo que ni se hacer, pero se intenta.

Dejad las expectativas a un lado, si somos tolerantes con los que queremos, más aún con nosotros mismos.

Mucho ánimo que mañana es lunes. Pobre lunes, ese si que no tiene expectativas ninguna.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Un centavo por tus pensamientos

La frase original es inglesa a penny for your thoughts, es una traducción literal porque en español no hay una frase semejante o por lo menos yo no la conozco. Todo esta mini clase de inglés viene a colación del deseo irrefrenable a veces de entender a alguien o una situación, de meterse en su cabeza y de comprender.

A mi me gustaría tener una máquina especial en la que cuando alguien piense en mi me diga quién y el qué se le cruza por la cabeza. La mayoría de las veces no hacemos saber al resto lo importantes que son o que no se han olvidado de nosotros porque por desgracia, dicha máquina no existe pero sería tan genial conocer si alguien te echa de menos tanto como tu y no martirizarte con la trágica pregunta "¿pensará tanto en mi como yo pienso en el/ella?", o incluso poder tener cierto grado de paz cuando esa voz de tu cabeza te dice "echas de menos a alguien al que no le importas y ya no piensa en ti", para rematar y sentirte aún mas desolado/a, ya que no solo duele el corazón, también el orgullo y la dignidad. Una máquina para acallar esas voces que nos martirizan y dar un pequeño rayo de esperanza, de que por un momento o unos instantes fuimos tan importantes como esas personas que ya no están en nuestras vidas y que a veces se nos cuelan en la cabeza.

Esa máquina no existe ni existirá nunca, así que habrá que hacerlo a la antigua usanza: hablar o callar para siempre, decir lo que sientes a esa persona o continuar adelante pasando de largo. De eso se trata la vida a veces, de arriesgar y de tener miedo a lo que no podemos controlar, si es que en el fondo controlamos algo.


viernes, 14 de agosto de 2015

El mercado de la carne

Hoy Cruella Van Doom está la mando de esto y vamos a hablar claramente, hoy toca el mercado de la carne. Y no me refiero al pobre león Cecile y las barbaries de la gente por sus ansias de trofeos, vamos a hablar de otros trofeos, los humanos.
A día de hoy las relaciones humanas han cambiado y evolucionado debido a las nuevas tecnologías: facebook, twitter, instagram, whatsapp, etc. Todas ellas herramientas que mal usadas pueden causar catástrofes, malos entendidos, bloqueos, denuncias y mil historias más que acaban por dar al traste amistades y parejas. La mayoría de la gente las usa como una extensión de sus vidas comentando, desahogándose, "trolleando" y opinando. El ciberespacio se ha vuelto un submundo caótico y déspota. Pero vayamos al grano, al tema que nos ocupa y es el uso de dichas redes para ligar y encontrar pareja. Creo que nunca ha sido tan fácil el poder tener relaciones con alguien a través de internet, que se aparece como una vitrina o un muestrario de personas donde eliges y te eligen: "hoy quedo con pepita y mañana me tiro a fulanita", o bien, "me tomo algo con pepito y luego quedo con fulanito para darnos mandanga". Un trasiego de carne donde la confianza y el respeto se diluye en un ir y venir de contactos de segunda y polvos rapiditos.
No tengo nada en contra de un "aquí te pillo y aquí te mato", tampoco en tener sexo con distintas personas de cuando en cuando, ni tampoco en orgías, tríos, cuartetos o lo que se tercie. Cada cual vive su sexualidad como le da la gana y si es mutuo y consentido se cierra el pico y punto pelota. El problema radica cuando buscamos algo donde no debemos, cuando confundes cariño y ternura donde sólo es sudor y jadeos. Es más, la cosa puede empeorar aún cuando te topas con gente que busca desesperadamente rellenar ese hueco que le dejaron y no les importa lo más mínimo a quién se llevan por delante. Esa gente que al principio parece algo más honesta, que te dan confianza, que sus besos están cargados de algo más que atracción física. Esa gente que te hace sentir algo especial, esa gente que te hace querer abrir tu corazón. Cuidado con esa gente.
Esa gente es fácil detectarla pero nuestro lado emocional se encarga de que no hagamos caso a nuestro sentido común, que el pobre está clamando al cielo que te alejes y salgas corriendo cual hobbit huyendo del Balrog en Moria. Debemos ser cautelosos e intentar por todos nuestros medios poner límites con esa clase de personas, porque si no lo haces tu acabarás mal y la otra persona se irá de rositas, bien porque no le importabas o bien porque encontró algo mejor en el maravilloso Mercado de la carne.  No se trata de ser un/a cretino/a sino mas bien de poner distancia o simplemente dar carpetazo a una seudorelación que no te beneficia.
Os animo a que leáis mi entrada sobre los follamigos. En estos tiempos que corren, que el arte del cortejo está olvidado, robar miradas y atrapar besos cuando nadie mira y otros malabarismos que por lo visto son más propios del siglo pasado, a falta de ello os queda el sexo sin sentimientos, de ese que cuando te hartas es cuando realmente encontrarás al compañero o compañera con quien compartir la rutina y envejecer mientras Jordi Hurtado sigue intacto porque es inmortal.

domingo, 26 de julio de 2015

Hipocresía y otras artes

A veces, cuando mi yo mundano y loco se encuentra en una encrucijada y trata de ver las cosas desde otra perspectiva, acudo a mis amigos de fatiga para que me aconsejen e incluso que me digan qué hacer. La mayoría de las veces, al final, hago lo que me sale de la pepitilla.
Y es que Cruella Van Doom es mi alter ego y es mucho mas racional, crítica y fría que mi yo habitual. Ella ve los errores habituales de los seres humanos, ve lo absurdo y molesto que son nuestras dudas, ve lo que yo no veo muchas veces.
Releyendo algunas entradas me he dado cuenta de lo hipócrita que he sido en alguna de ellas, sobre todo cuando hablo del miedo, cuando Cruella se queja de como nos dejamos llevar por el y yo, como una imbécil soy la primera que me presto a sus paranoias. Como sigo cometiendo el mismo error de creer saber lo que piensa la otra persona y lo que va a hacer y antes de que lo haga anticiparme y ya de paso dejar claro quien tiene el control y quien manda aquí,
Creo que se como he llegado a este punto: el punto de ser una persona que sabe exactamente que distancia poner y donde no dejar pasar. Han sido 4 años de práctica para construir un espléndido muro de hormigón armado ¿cómo es posible que otro ser humano haya dejado una herida tan profunda?¿cómo ha podido esa persona hacerme cambiar la visión de todo hasta el punto de tener tanto miedo que huya como si me fuera en ello la vida? Nadie me obligó a seguir adelante en su día con algo que no podía ser pero ¿se me puede culpar de todo? A partir de ese día, algo cambió y se han sucedido otra serie de personas que de una manera u otra que me han hecho daño, de otras maneras y a otros niveles. Y yo también aprendí a hacer daño y a protegerme.
Ahora que vuelvo la vista atrás y me planteo un futuro distinto me pregunto "¿qué errores he cometido y por qué los vuelves a cometer?". Esta claro que el modo de vida que he llevado, a nivel sentimental, no ha sido el mas correcto ni el mas adecuado para mi. Lo único que me ha producido es ser peor, ser insensible, ser una persona triste y quiero cambiarlo, hay que cambiarlo. Una tarea diaria, un esfuerzo constante y cuando el miedo vuelva a atacar, pararse respirar hondo y pensar "va a doler, va a ser difícil pero dejarás de estar triste". Pero este camino, como muchos otros, lo tendré que caminar sola, cosa que no me apetece absolutamente nada porque ya me he preocupado de tener soledad a raudales durante estos últimos años. A lo mejor, quizás, haya alguien que quiera acompañarme ¿algún Samsagaz Gamyi en la sala? Que con este calor seguro que no tenemos que ir muy lejos para fundir el anillo XD En fin, con tanto tiempo libre cuesta ver mas allá de qué serie me veré hoy o qué puedo vender por eBay para tener algo más de cash flow.

Seguiré releyendo antiguas entradas en busca de la sabiduría de Cruella y a ver si dejando fluir los pensamientos de una manera natural llego a una conclusión en la que no salga a flote ni mi orgullo ni mi mal genio.