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No se apoya la escena y lloro fuerte

No se cuantas veces he podido leer y escuchar esa frase: no se apoya a la escena . Con la escena me refiero al apoyo de las bandas de meta...

lunes, 28 de noviembre de 2016

Cuando tu ex jefe no tiene buena opinión de ti

¿Alguna vez os ha pasado que tiempo después os habéis enterado que vuestro jefe no habla bien de vosotros? Tu creyendo que dejaste la empresa en buenos términos (baja voluntaria) y te encuentras con que va diciendo que eras un vago/a, mal queda, que no hacías tu trabajo, que ibas a tu bola, ... En fin, una serie de cosas que JAMÁS te dijo a la cara, un feed back básico en cualquier empresa para estimular y mejorar la productividad.


No os asustéis, es más común de lo que parece y para un reclutador de cualquier empresa que se dedique al outsourcing (por cierto, la mayor parte de trabajadores externalizados fijo que son servicios que NO se pueden externalizar, "güelcom tu Espein") sabe que si un ex compañero o jefe, te pone fino filipino el primero en quedar mal es él, no tu, a excepción que tu entres al trapo y empieces a soltar improperios. Esto me ha pasado hace poco aunque ya tenía mis sospechas: no me volvían a reclutar en cierta empresa porque mis superiores por lo visto no estaban contentos con mi rendimiento a pesar de haber recibido el 100% de los incentivos, haber coordinado grupos de trabajo e incluso darme mas responsabilidad de la que correspondía a mi puesto, me presentaba voluntaria en las guardias, me quedaba mas tiempo si era necesario. En resumen, pusieron confianza en mi, pero mis esfuerzos no fueron suficientes porque quedaron eclipsados por no ser puntual. Sí, mea culpa, no era puntual, a cambio salía más tarde cuando algún cliente pesado me llamaba a última hora de la tarde, cumplía las horas: si entraba a y cuarto salía a y cuarto. SIEMPRE. El caso es que como recuperaba y respetaba mis horas (yo en mis hojas de trabajo computaba minutos), como no recibí ninguna queja al respecto, dí por sentado que compensar y demostrar que por el mismo precio tenían a una supervisora estaba haciendo el trabajo. Se me olvida que en España lo importante es entrar a tu hora y no salir nunca a tu hora. El atraso de los atrasos, el despropósito de la productividad, lo arcaico y lo que ya huele. Todo sea dicho, era una empresa MUY grande, una entidad financiera muy importante y funcionan así, a la antigua usanza. Otra razón que tuvo mucho que ver en mi impuntualidad era el insomnio y que mi salud se vio comprometida seriamente, hasta el punto de sufrir una gingivitis ulcerosa aguda por el estrés y además de la operación de anginas con 30 tacos, ya que me pasé un año entero sufriendo unos catarros que me llevaron a tener una pulmonía. Un superconsejito: si tu salud física empieza a verse comprometida ese trabajo no merece la pena.

Por otra parte y cambiando de tercio, en mi experiencia personal he llegado a sufrir mobbing del tipo ser un trabajador invisible: nadie me hablaba, era el último mono. Esto me produjo un sobreestrés con veintipocos años que acabé en el psicólogo, mi rendimiento bajo enteros, era descuidada y me pasaba la vida llorando. Ni un trabajador es un autómata y hacer eso es una verdadera crueldad. En vez de sentarle y preguntar "¿Qué te pasa?", es mejor decirle "Llega a tu hora o te vas a la puta calle". Entiendo que haya gente con mucho morro, pero vamos a intentar humanizar a los trabajadores y tratarlos como personas, no como números.

Tras estas experiencias creí que lo tenía todo superado... ¡CRASO ERROR! Salí de Málaga y me metí en Malagón. Como una de mis ideas es "hasta que no lo pruebas no sabes si te gusta", me pasé de la informática a lo que estudié. Al principio la cosa iba distendida, iba cogiendo manejo y soltura, iba aprendiendo, era interesante, era un ambiente más dinámico y eso sí, más pequeño, pero no dependía de diez departamentos distintos ni de gente que ni conocía. Parecía mejor. La cosa empeoró cuando hubo sobrecarga de trabajo, cuando las cosas no empezaban a salir y cuando todo parecía culpa mía: todo lo hacía mal, o eso me transmitía mi superior, el cual a veces ni atendía razones y sus respuestas eran de "yo tengo un doctorado", en plan que era superior en todo y que no podía estar equivocado ¿Adivináis que pasó con la start up? Se fue a la mierda por una mala gestión: sobrecarga de trabajo, vender experimentos que no se sabían hacer. Un órdago que se metió la colega y que le salió por el orto... O no. Ahora la persona que era mi "jefa" abrió el MISMITO tipo de empresa con la misma cartera de clientes. Me pregunto si los inversores lo saben, me pregunto si los inversores han vuelto a invertir. No volví a saber nada de esa persona y tampoco quiero. Fue una experiencia nefasta, nunca trabajaría con alguien así.

Con todo esto quiero decir que la autoestima en cuestiones laborales se ve minada y acabé en un proyecto distinto a ver si me despejaba. No fue bien pero después de lo vivido era moco de pavo.

A día de hoy de lo único que me ha servido este tipo de experiencias es para:

a) Tener buenos compañeros es VITAL. Casi mas que buenos jefes.
b) El ambiente laboral tiene que propiciar un feed back tanto para felicitar a tus trabajadores como para decirles lo que hacen mal y mejorar su trabajo.
c) Facilitar la flexibilidad horaria y el teletrabajo.
d)Tratar a los empleados como seres humanos que a veces no tienen buenas épocas.
e) Poner en tus referencias a aquellas personas con las que tuviste una experiencia satisfactoria.

¿Fácil verdad? Si llegado el caso, se presenta la situación en la que el reclutador o la persona de recursos humanos haya obtenido malas referencias tuyas trata siempre de ser objetivo, no caer en el insulto e intentar hacer ver las discrepancias que hubo a la hora de trabajar. Es de cajón que no te vas a llevar bien con todo el mundo pero trata de no ser peyorativo o eso te dará mala imagen.

Mucho ánimo a todos los que estamos en búsqueda de trabajo y sobre todo los que os guste las cosas claras y a la cara pero siempre con buen talante :)

lunes, 27 de junio de 2016

Operación bikini y tu obsesión por el gym

Ya estamos en verano, ya están los calores y la poca ropa a la orden del día. Que queréis que os diga, jamás en la vida he estado en un sitio donde la gente fuera como en los "Vigilantes de la playa": ni un gramo de celulitis, tersura, six pack, cuerpos de escándalo y mucha mucha cirugía. Para mi el six pack es como decía Homer: un sexteto cervecil. Me considero una persona "anti operación [ponga lo que se le ocurra]", porque si haces deporte por ego... cariño, disculpa que te diga pero... ¡no te gusta el deporte! Lo que te gusta es verte estupendo/a y que la gente te admire, te congratula que tus selfies en instagram tengan mas de 200 likes,  te fascina tu propio reflejo en el espejo. Es fácil gustarse cuando entras dentro de los cánones de la belleza estandarizada, pero ¿qué pasa cuando no entras en el canon y te encuentras a gusto contigo mismo/a? Prepárate para las críticas... oh! wait! que en este país te critican por todo. En fin, me voy a dedicar a los obsesos del gym por una u otra cosa.
Pasemos a la argumentación de este sin sentido:

A la gente que realmente le gusta el deporte, que lo practica y lo disfruta, tiene una tendencia atroz a practicar TODO LO QUE SE LES CRUCE. Conocí a un muchacho instructor de esquí y que acabó practicando surf como un poseso. Otra vez un escalador, que le dio por el boxeo. Y de aquella de una muchacha que hacía ballet y empezó con el atletismo mas tarde. En definitiva, la gente que le gusta el deporte te va a practicar lo que mas les motive, lo que les llene, lo que las endorfinas les produzcan. Luego me he encontrado con muuuucha gente que simplemente "va al gimnasio", lo entrecomillo porque de la gente que le gusta el deporte el gimnasio lo ven como un COMPLEMENTO. Es como la gente que se dedica al deporte de élite: el gimnasio solo es un aderezo.

Esto no es una crítica a la peña que va 24/7 a reventarse al gimnasio, esto es una visión de lo mal que está encaminado el deporte por estos lares: se hace por y para la estética; lo de la salud es secundario, no os confundáis. Y me refiero especialmente a las chicas. Yo también caí en el error de que hacer pesas "engordaba", también caí en el error de hacer cardio durante horas en vez de HIIT y que había que comer poco. Mal, mal y FATAL. Hacer pesas te ayuda a crear músculo, lo que incluye un aumento de la tasa metabólica basal y por ello un aumento de gasto calórico. No cambiar el entrenamiento de cuando en cuando solo te estanca: da igual que corras 10 km a la misma velocidad durante toda tu vida; el cuerpo se acostumbra y no tiene "retos". Hay que variar la cantidad calórica consumida para no mal acostumbrar al cuerpo, especialmente cuando cambiamos de entrenamiento. Esto es algo, que cuando no tienes internet, lo aprendes por ensayo y error, pero cuando tu autoestima está sana y realmente te gusta el deporte, sudas masivamente de ello. Hacen lo que hacen porque les mola y si quiere mejorar ya se preocuparan de esas cosas, pero es secundario.

Tampoco me quiero meter con la gente que hace body building, culturismo (natural, por favor) o deportes que signifiquen aumentar tu masa muscular y definir para ganar competiciones. A lo vuestro, es lo que os mola, me parece perfecto, es más, es muy sacrificado y es muy importante conocer el propio cuerpo para aumenta unos pocos milímetros (el puñetero ensayo-error). Me quiero dirigir a ese público que usa el gimnasio como si fuera la panacea de la belleza y aquí pongo unos ejemplos:

1.- El aumento en el gym después de navidades por los "pseudopropósito" que acaban en nada.
2.- Ese segundo aumento en el gym antes de verano, como si tres meses antes viniera la hada madrina a quitarte esos michelines que llevan años pegados a tu cintura.
3.- Menos de un año en el gym es un paseo!!! Lo que cuesta es el mantenimiento, coleguita.
4.- Si quieres resultados inmediatos mal vas.
5.- Tu ego es directamente proporcional a tus selfies en Instagram. Y aquí entráis también los del body building que lo tenéis plagadito de ello.

Y seguro que se me quedan mas cosas en el tintero.

Yo ahora mismo no soy un ejemplo de estar en forma pero he estado durante años en gimnasios, en endocrinos y en dietas. Mi conclusión final es: buscad un deporte que os motive y os mole, el resto viene rodado.

viernes, 3 de junio de 2016

No se apoya la escena y lloro fuerte

No se cuantas veces he podido leer y escuchar esa frase: no se apoya a la escena. Con la escena me refiero al apoyo de las bandas de metal españolas, el ir a sus conciertos, consumir su merchandising, comprar sus discos y en definitiva invertir en ellas para que continúen su labor musical. Algo lógico y normal, si no fuera porque no se apoya la escena tal y como los grupos quieren, al igual que productores y en definitiva promotores que se dedican a este mundillo y en concreto en el género metal. Después de hablarlo y debatirlo no creo que muchas de esas bandas sean conscientes de los motivos y problemas de su queja, por eso y porque estoy trasteando con el Google Analytics, escribo esta entrada en este blog que ni cristo lee.

Primero de todo comparar a España con el resto de países me parece injusto, especialmente si nos ponemos dentro del marco socio-cultural y político. Mientras que en los años 50 y 60 había un gran auge del rock en EEUU e Inglaterra (referentes musicales le pese a quien le pese), nosotros vivíamos en una dictadura donde la inversión en ese tipo de música era inexistente ¿Qué se escuchaba en aquella época por estos lares? Pues si echamos un ojo a la lista de éxitos veremos que en los 20 primeros el 95% es canción española como Joselito, Marifé de Triana, Sara Montiel y a un solitario Elvis con su rock and roll de la cárcel. Se conocía y consumía moderadamente este género pero ni mucho menos a los niveles de otros países europeos. Así que en este aspecto, España lleva un gran retraso tanto de cultura como de medios e incluso bandas patrias. Digamos que tenemos los "deberes" atrasados y creo que es uno de los grandes lastres. No me voy a entretener más sobre la historia musical del país, porque hay muchos artículos bien redactados y documentados al respecto. Aquí venimos a hablar de las razones y motivos de ese "no apoyo" a la escena.

Continuando con las vicisitudes y respecto a lo anterior, se deriva que el público que consume metal, ya no digo rock, sino metal, no es de masas. Podríamos echar la culpa a la radiofórmula, a la televisión o diferentes medios que no "apoyan a la escena", pero estos medios se definen por lo que la gente consume. Pongamos por ejemplo a RockFM, que te ponen las mismas 100 canciones en bucle desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, exceptuando algún programa en ciertas franjas horarias, pero olvidándose totalmente de grupos emergentes ya sean de Wisconsin o de Albacete. En este momento podrías clamar al cielo y cagarte en todo el santoral, que el tema va a seguir siendo así ¿Cómo cambiarlo? Pues la respuesta es sencilla: ofreciendo un producto atractivo ¿Cómo hacerlo? Ahí el tema se complica tanto que te sale mas a cuenta juntar las bolas de dragón pero en los tiempos que corren hay una gran diferencia abismal entre distribuir tu música en los 80 y ahora: cassette vs internet.

Mientras antes el poder lo tenían las discográficas y distribuidoras, ahora con el despliegue de medios cibernéticos que hay la historia se ha dado la vuelta: canales gratuitos pero aumento masivo de "nuevo" material. Cuando buceas por Youtube, Spotify o cualquier webzine dedicado al género, te vas a encontrar con un bombardeo incesante de nuevos temas, conciertos, reviews de discos y festivales estatales que quizás hace 15 años desconocías y que ahora mediante las redes puedes incluso añadirlos a tu Google calendar. Queridos míos, entre tanto concierto, tanto festival y tanta polla en vinagre o te pierdes en esa marabunta de ocio o acabas seleccionando. La escena musical ha multiplicado su oferta pero su demanda sigue siendo la misma y la gente se ve sobresaturada. A día de hoy yo creo que el teletransporte no existe y tampoco puedes estar en 3 conciertos a la vez, así que la respuesta es obvia: descartas y eliges lo que más goces.

Ahora bien, a la gente le toca decidir a qué concierto o si tan solo quiere ir a alguno. Aquí ya entra una cosa que visto lo visto las bandas no controlan mucho: marketing. Me da que les debe sonar a "música-comercial-no-somos-unos-vendidos", porque ellos a lo mejor viven del aire o cagan dinero ¡vete tú a saber! Si quieres que la gente invierta su dinero en ti, hay que ofrecerles un producto atractivo, ya que sería muy cantoso estar haciendo crowdfunding cada tres meses. Promocionar tu concierto o tu banda no se queda en hacer eventos, en twittear a modo de spam o estar machacando a tus colegas que vayan a verte por decimoctava vez en el año. Se trata de hacer conocido lo desconocido, porque seamos sinceros, tu grupete no va a salir de los primeros en la búsqueda orgánica de thrash metal y menos aún en vídeos sugeridos de Youtube, que parece que algunos os creéis que es llegar y besar el santo. Muchos de estos que lloran y se quejan, hacen un uso de los medios gratuitos que es de risa, pretenden que sus resultados sean inmediatos y sus bolos estén a reventar como si fueran los jodidos AC/DC. No hace falta invertir un dineral en un album, ni machacarse a hacer una gira con ventas paupérrimas o agregar a todo cristo en tu perfil social para que den like a tu página. El promocionarse no acaba ahí. Hay un sinfín de posibilidades como colaborar con otros músicos (que creo que no es como ponerle los cuernos a tu novia/o), subir vídeos propios haciendo covers, usar equipos novedosos o incluso un tutorial de "Cómo usar el Garageband y hacer algo chachi pistachi". Es una manera muy lícita de llegar a gente que no sabe de ti y usarlo como anzuelo. La pista está en ser creativo e ir probando.

Por último no quería dejar en el tintero algo primordial: el talento y la constancia. El negocio de ser artista no se ve compensado en la mayoría de los casos. Casos de artistas internacionales que tienen un trabajo a parte porque sólo con la música ni siquiera mal viven. Es duro estar seis meses pateándote media Europa en un autobús, conviviendo en un espacio minúsculo, durmiendo como puedes y tocando el mismo setlist. Y estamos hablando de bandas internacionales, con una dilatada trayectoria profesional y que llevan años en las carreteras, imaginaos las nacionales o las noveles. A eso añadimos que muchos no arriesgan a nivel compositivo y repiten y tripiten la misma fórmula de grupos establecidos y de referencia mundial. Es como pensar que la gente no tiene criterio y no sabe discernir cuatros riffs mal puestos. Que muchos no sepan teoría musical no significa que sean sordos. Ahí lo que veo es un claro ejemplo de prepotencia y de tomar al público por borregos: ¡craso error! Y como guinda del pastel: hacer autocrítica. No es lo mismo decir "no se apoya a la escena", que "no se apoya a MI grupo". Si todo lo anterior sale mal a pesar de los esfuerzos habrá que plantearse si sirves para esto y te sale mas a cuenta hacer un grupo tributo, que por cierto los hay buenos pero parece un poco oportunistas (eso es carne para otro guiso amiguitos).

En definitiva, el que no se apoye a la escena son una serie de circunstancias acumulativas, incluyendo IVA, abuso de las salas, etc; pero lo que veo y es a título personal, es que la gente llora mucho pero no reacciona y que en el 90% de los casos y autocitándome del párrafo anterior: No es que no se apoye a la escena, es que no se apoya a tu grupo. A partir de aquí y que la gente se gasta el dinero en lo que quiere, haced revisión de lo hecho hasta ahora y si lo estáis haciendo mal poned remedio, ya que no se puede esperar distintos resultados haciendo lo mismo.


martes, 26 de enero de 2016

Hipocresía cibernética

No sé si es que ando más hater de lo normal, que es lo más probable, pero últimamente me planteo si me he equivocado de país y estoy viviendo una cultura, maneras y formas en las que no me identifico en absoluto. No quiero desprestigiar a mi país, ni la tierra en la que he nacido pero cada día siento más que este no es mi sitio ni mi lugar, que mis opiniones y mi visión de la vida nada tiene que ver con lo que me rodea y lo peor de todo, toda esas cosas que detesto se me impregnan como el olor a tabaco. No quiero levantarme un día y ver que soy otro paleto más, otro mangurrián descerebrado, pero sobre todo otro hipócrita cretino de las redes sociales.
Y sí, vamos a hablar de la hipocresía de las redes sociales, esa hipocresía y falsedad de la que todo el mundo se queja pero que luego, sin darse cuenta la practica con un rostro y una cara, que vergüenza debería darles.
Muchas veces se me tacha de que soy radical o que veo las cosas blancas o negras, que debería dejarlo fluir todo, que debería pasar más. No les quito la razón, pero no lo voy a hacer y es muy simple: si no puedes elegir a tu familia, ni a tus compañeros de trabajo ¿por qué no ser selectivo con tus amigos? Yo a mi lado no quiero a NADIE hipócrita, lo odio, lo detesto, me enerva, me enferma y me supera. No hay cosa que más asco me dé que me hablen mal de una persona, que digan que les cae mal y tenga toda la jeta de felicitarle por Facebook, comentar sus twits o darle likes a sus apestosas publicaciones. A ver, por partes, explicadme el concepto de "esta persona me cae mal" pero por una puta extraña razón la tenéis en FB, en tus putos contactos o de alguna manera relacionándose contigo.
¿De qué me sirve a mí que me des la razón como a los tontos cuando veo que al otro/a le doras la píldora? Y este modus operandi es TAN habitual en este país de pacotilla que alucino pepinillos. ¿Hay algún país donde esta falsedad no se practique? ¿Países escandinavos quizás?

Cada día que pasa me convenzo más de que me tengo que largar, no por cuestiones laborales sino por cuestiones culturales. Habrá que irse fuera para echar de menos las puñaladas a la espalda, los cotilleos, las habladurías, las falsedades, las hipocresías. Habrá que irse fuera para echar de menos lo que más asco me da... No creo que eso suceda. Mientras tanto la opción más barata y sencilla es darse de baja de las redes o pasar de todo.