viernes, 18 de abril de 2014

Vikingas de palo

Me ha dado por observar últimamente a esas amago de mujeres que intentan ser como una especie de skjaldmö, una doncella guerrera que se dedicaba por y para la guerra, al igual que un hombre... en aquella época. 
¿Qué hacía en aquella época una mujer igualar a un hombre?¿fuerza, virtud o dedicación? Quizás todas ellas. Ganarse la igualdad no se trata de usar "las armas de mujer", se trata de luchar igual que un hombre y solo una mujer que parezca un hombre, sería capaz de ser una "escudera" ¿no creéis? Tiene bastante lógica. Si en Finlandia la violación está "poco penada" es porque hay igualdad, es decir, no supo defenderse lo suficiente ¿suena muy machista? Posiblemente si, pero para ganarse la igualdad hay que hacer ciertos sacrificios. 
Las skjaldmö eran mujeres vírgenes que se dedicaban a la guerra en la mitología vikinga, las banfennid eran guerreras celtas, todas ellas tuvieron que demostrar su valía frente a un mundo de hombres, que reinaban hombres y las reglas eran según hombres. No parece fácil mantenerse a la misma altura, al fin y al cabo nosotras parimos y criamos a los supuestos "soldados".
¿A qué viene todo esto? Pues a que últimamente me he fijado que hay una ola de valkirias "quiero y no puedo" en ciertos ámbitos o tribus urbanas. Esas pavas que van de pseudogóticas folkies, que llevan corsets en plan princesitas pero proclaman al cielo y al viento lo guerreras que son. Yo me pregunto que si en una situación dada serían capaces de partirse la cara sin tirar de los pelos como una puñetera loca.
Además que todas ellas se distinguen por ciertos parámetros bastante establecidos como: tinte rojo, viste de negro, escucha grupos de folk metal y leen las Eddas de Snorri como si fuera la Biblia. Y meten a grupos y mitología que nada tiene que ver (véase la mitlogía finlandesa como el Kalevala que poco o nada tiene que ver con la mitología nórdica), pero ¿qué mas da? yo lo meto todo en el mismo saco y me pongo un casco de cuernos como buena valkiria de palo que soy. 
Es triste, es patético y es humillante creerte algo que no eres ni por asomo. Ya sea porque tiene descendencia árabe o judía o simplemente porque eres imbécil ¿a cuántas supuestas "valkirias" habéis visto partirse los morros? Entiéndase, una lucha justa por defender su honor (el mismo honor que tienen mis huevos morenos, porque son todas mas putas que la Charito). Venga va ¿cuántas?¿ninguna? ¡Oh vaya! Quizás sea porque son todas unas princesitas de Disney que no tienen ni media leche.
No me voy a poner a dar una lección de historia porque estoy segura que mas de uno/a me dará mil vueltas, pero tan solo poniendo el mínimo sentido común y algo de antropología evolutiva verá que hoy en dia las guerreras poco tienen que ver con la imagen de Xena o cualquier otra esutpidez tópica cinematográfica.
Vosotros/as seguid viviendo en una época en la que hubierais acabado muertos por ser unos débiles y porque vuestros padres os han tratado como princesitos.Seguid creyendo que sois mierda y no llegáis a pedo, total, esto es una fase.
Yo no soy una valkiria, ni una guerrera celta, ni una escudera ni nada por el estilo. Yo vivo mi vida y supero los obstáculos, no se si eso me hace más skjaldmö o menos y me la suda masivamente, pero no voy a ir de supermala si cuando un tío me dice fea o gorda me voy a llorar a las faldas de mamá.

martes, 28 de enero de 2014

Leer mentes

Me resulta interesante eso de que los serse humanos vemos nuestros defectos en otros y que echamos en cara de "es que no me has visto sufrir, es que no sabes lo que he pasado" ¿la peña se cree que vivimos en una película? Ya sabéis, cuando ves como los dos protagonistas agonizan en sus agujeros llorando y tu piensas "vaya dos imbéciles que no son capaces de ser honestos". La vida real es cuando solo ves un lado de la película, una sola perspectiva, a través de un filtro que es tu experiencia, tu personalidad y la mierda que llevas de equipaje.

Hace poco una compañera me contaba que hablando por una de esas fantásticas aplicaciones arruina relaciones tuvo una discusión con un buen amigo, un amigo especial, un amigo que le cambió. Hablando claro "el amor de su vida", describía ella. Le comentaba que se sentía sola, que quizás adoptar un perro o un gatito le aliviaría. Simplemente una conversación con alguien al que aprecia pero que en parte no ha perdonado. No le perdonó que dejara de hablar con ella, que la echara de su lado de la noche a la mañana, "aunque en el fondo lo sabía", me contaba. El caso es que la contestación no fue lo que esperaba o quizás algo considerado: "tienes que ser honesta, la primera persona que no te llena y no te produce nada eres tu". El caso es que ella no entendía muy bien a que venía eso ¿estaba buscando un juicio de valor respecto a su estado? Posiblemente no, quizás solo desahogo o compartir un sentimiento. Así que ella le escribió básicamente eso: "no entiendo nada de lo que me dices, pero vale". Con un famoso "XD" al final para minimizar el impacto del comentario. No le sentó bien y la recriminó que estaba harto de que la gente le dijera siempre lo mismo y le diera la razón como a los tontos, que éramos los demás los que teníamos una existencia de mierda que él por lo menos no le echaba la culpa a nadie. Quizás el chico tendría un día malo o quizás le sentó mal lo que le dijera ella porque lo tomaba en cuenta. Ella no entendía nada ¿le estaba echando las culpas a alguien? Solo había comentado que se sentía sola, no que eso fuera culpa de nadie. La respuesta no se hizo esperar y entre varias frases dijo "si tanto te molesta deja de hablarme, ya lo hiciste una vez, no te será complicado una segunda". La conversación se calentó y en resumen él la increpó que no tenía ni idea de lo que le había costado dejarla de hablar, que ella no estaba allí para verlo. Ella le dijo lo mismo, no estaba ahí para ver su desolación.

Cuando dos personas hablan del daño que se han hecho el uno al otro, desde el rencor ¿en qué punto está la conciliación?¿cómo puede hacerse ver a la otra persona el sufrimiento que causa? Supongo que mi compañera se sentía la víctima de la historia.

Nadie es capaz de leer mentes, no se puede saber cómo lo ha pasado el otro ni siquiera con palabras, no creo que haya entendimiento posible ni manera humana de transmitir todos esos recuerdos de pena y dolor. Solo vemos actos y a veces palabras. Si quieres hacer saber que le importas a alguien hay que demostrarlo ¿pero tus demostraciones las aprecia? He ahí otra historia ¿aceptamos el amor que nos dan tal cual o queremos otras "formas"? Se puede querer de maneras distintas y demostrarlo de otras pero ¿y si no lo aprecian cuando las reciben?¿quién es el culpable?

Lo dicho, nadie lee mentes, no puedes meterte en la cabeza de otro y ver a través de sus ojos, no es posible demostrar nada si es un muro el que recibe.

Todo está abocado al fracaso porque hemos dejado de ver mas allá de nuestro orgullo y ego.

sábado, 4 de enero de 2014

And said something stupid like I love you ...

And then I go and spoil it all,
by saying something stupid
like: "I love you."
Y así es como comienza el desastre ... Tampoco es para tanto pero para el caso nos sirve.

Analizando de forma un poco objetiva cuando alguien dice a otra persona que la quiere, lo que hay detrás es mucho más. Siempre me refiero a ese "te quiero" honesto y que sale directamente desde nuestro corazón. Esa víscera que bombea sangre a cada rincón de nuestro cuerpo para poder vivir. La palabra "te quiero" dice muchas cosas, no solo amor, hay mucho más detrás y muy contrario a lo que hay gente que piensa, decir te quiero requiere valor y no es un signo de debilidad, mas bien lo contrario, ¡valor! ¿y por qué? Pues por las siguientes razones:

- Estas diciendo a alguien que le importas.
- Estas diciendo que estarás ahí para apoyarle.
- Estas diciendo que te preocupas.
- Estas diciendo que piensas en esa persona cuando no está.
- Estas diciendo que tendrás recuerdos de ella cuando quizás ya no esté.

En definitiva, esa persona pasa a ser alguien importante y que forma parte de tu día a día.

Pero me vienen a la mente otros pensamientos cuando dices esas dos palabras: le estas dando a esa persona la total impunidad de hacerte daño en lo más profundo de ti. La facilidad de hacerte sufrir.

Dice el refranero español que "Quien bien te quiere te hará llorar" ¿pero no debería ser al contrario? Sí, el ser humano solo piensa en dolor y en pena, por eso no se dice "te quiero" tanto como se debería. En vez de pensar que tenemos a alguien, que un abrazo suyo nos reconforta, que disfrutamos de su compañía, en vez de eso, pensamos en el mal que nos puede hacer y lo que podemos llorar. El ser humano solo piensa en lo malo y no en lo bueno, solo piensa con miedo.

Hace poco me topé con un artículo de una enfermera en cuidados paliativos, en el cual recopilaba las "cosas pendientes" de esas personas al borde de la muerte y curiosamente eran cinco las que mas se repetían y que pondré a continuación:

1- Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera
2- Ojalá no hubiera trabajado tanto
3- Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía
4- Habría querido volver a tener contacto con mis amigos
5- Me hubiera gustado ser más feliz

(http://www.lanacion.com.ar/1445074-las-5-cosas-que-nos-arrepentimos-antes-de-morir )

El tercer arrepentimiento es el que nos ocupa. No hay que pensar en el daño que sufrimos sino en algo de lo que no quiero arrepentirme. Si lo sientes dilo, no te hace más débil, solo honesto y valiente.

Pero antes de querer hay que aceptar, aceptar los defectos, disfrutar las virtudes... de uno mismo.

Creo que un gran paso es saber decir esas dos palabras sin remordimiento. Al fin y al cabo esta vida es la única que tienes y yo no quiero estar en mi lecho de muerte y pensar en arrepentimientos de lo que no hizo sino mas bien un "FUCK YEAH! Ha sido de puta madre ¡repitámoslo!

Si ni eso funciona recomiendo unas cuantas cervezas y bailar esta canción en soledad como si en ello nos fuera la vida:

domingo, 10 de noviembre de 2013

Relationship status ... "in a coso"

Desde la época franquista hasta ahora hemos pasado desde las relaciones mas castas y retrógradas al libertinaje y el "a follar todos que se acaba el mundo" perdiendo ciertas cosas o quizás simplemente perdiendo el norte.
Hoy en día el que no folla es porque no quiere. Las redes sociales son muestra de ello, ya sea a través de facebook o de twitter puedes encontrar a un mozo o moza que te satisfaga por una noche o varias. Quizás se está perdiendo el noble arte del cortejo por decirlo de una manera apropiada, aunque yo prefiero llamarlo flirteo, tonteo y/o el juego previo en pos de un "aquí te pillo, aquí te mato", pero seamos sinceros la mayoría de veces ni si quiera satisface ni un ápice. Así que se recurre a la magnífica figura del "follamigo". Ya he hablado en otra entrada anterior a dicho término pero me voy a centrar en los límites, las relaciones y lo que hoy en día he visto que impera en la sociedad actual.


A veces pasa que un "polvo de una noche" se pude convertir en un "habitual" en tu agenda. Como seres humanos que somos el roce hace el cariño y a veces incluso surge el afecto. Normalmente esto en términos generales y catalogando lo que es sería una relación ... pero ¡ay amigo! ¿qué tipo de relación? Es que ahora hay  muchos tipos de relaciones: serias, no serias, abiertas, cerradas, romboidales, sadomaso, de hecho, de no hecho, de compromiso, ... A TOMAR POR CULO LA BICICLETA!! ¿qué tio en su puto insano juicio aburrido de todo se le ocurrió esto? (a parte de al Zukerberg para las relaciones en FB). Las cosas son las que son pero hay que decirlas claras y por puntos:

a) Si quedas todas las semanas (no digo todos los días) para veros daros matraca, cariño y encima dormís en la misma puta cama abrazados ¡ESTAIS SALIENDO!
b) Si conoce a tus amigos y tu a los suyos ¡ESTAIS SALIENDO!
c) Si empiezas a tener conocimiento visual de su familia o el de la tuya ¡ESTAIS SALIENDO!
d) Si lleváis más de 3 meses así ¡ESTAIS SALIENDO!
e) Si os decís te quiero .... ¡SE TE HA IDO DE LAS PUTAS MANOS!

Pero eh eh eh eh ... no es nada serio. Me encanta eso, lo de "no es nada serio". A ver tronquito vayamos por partes: ¿te he pedido casarnos?¿te presento como mi novio?¿estamos pensando en irnos a vivir juntos? ¡NO! Pues easy man. El hecho de estar saliendo o "estar" con alguien porque te sientes agusto, porque te llevas bien o simplemente porque te apetece compartir tu tiempo con esa persona, no es un contrato tácito de absoluta monogamia y que tenéis que pasar por el altar.
Aquí lo que pasa es que habéis visto muchas pelis de Disney y pensáis que solo se puede ser pareja con la persona que os robe el corazón y todo sea de puto color de rosa y vomitéis arco iris ... ALERTA ALERTA NOTICIA DE ÚLTIMA HORA! Todo se acaba. Gente que lleva 35 años casada se separa, gente que llevaba saliendo durante 5 años se marcha cada uno por su lado porque simplemente ya no les compensaba.
La idea es que si te apetece estar con esa persona y con nadie más ¿para qué joderlo con un "no somos nada serio"? Yo no se a vosotros pero a mi me suena "tu me das cariño pero no quiero perder la posibilidad de follarme a otros/as", pues llamemos lo por su nombre RELACIÓN ABIERTA.
Y ¿quién tiene una relación abierta? pues si eres celoso/a olvidate, a menos que quieras estar con un rallamiento mental continuo y a base de dormidinas.

En definitiva, al juego de las "relaciones" hoy por hoy es un soberana cagada muy gorda y todo es producto de un solo motivo: la falta de cariño. Habrá que entrenar eso que llaman inteligencia emocional (la misma que tenemos yo y un plato) para cubrir carencias y huir de seudorelaciones que ni siquiera te sirven para evadirte y que te causan mas quebraderos de cabeza que buenos momentos. Al fin y al cabo ¿hay alguien en la sala que quiera pasarlo mal? Pues entonces.

Yo no estoy en el mundo para encontrar el amor de mi vida o alguien que me complete porque yo ya nací completa.


Por cierto, no bebáis cerveza cuando comáis espaguetis que se hace bola.

sábado, 26 de octubre de 2013

Todo es "easy"

Después de un gran viaje que ha sido este 2013 que mejor que compartir mi absurda sabiduría con los pocos que se topan con este blog. Intentaré enumerar ciertas "verdades":

- No existe el "amigos" para siempre. La gente va y viene según las necesidades de tu vida.
- Si ves el Diario de Noa y estás completamente seguro de que eres capaz de lo mismo ¡Estás jodido!
- Es muy difícil desacostumbrarse a lo bueno.
- Si un tío te mira como si fueras la cosa más hermosa que ha visto en su vida, recuérdalo, grábalo en tu mente porque no te va a volver a pasar muy a menudo.
- La felicidad nace de la soledad y el estar en paz con ella.
- Darte de leches no te hace más fuerte, enfrentarte a las complicaciones y reinventarse te hace un luchador/a.
- Acumular datos no te hace más sabio/a.
- Tu decides con quién pasar tu tiempo, nadie mas.
- Si haces casos de las opiniones y los prejuicios de la gente respecto de otros NO tienes personalidad.
- La naturaleza es salvaje y no es amable.
- Mi verdad no es tu verdad.
- Si no hablas la gente no va a leer tu mente.
- Hay demasiada infamia para decir lo mierda que somos, pero poco valor para decir te quiero.
- Tu mejor amigo es la fortaleza.
- Nadie tiene razón.
- La vida es eso que pasa mientras twitteas.
- No te conformes, aspira a lo mejor.
- Si no te piden tu opinión no la digas.
- La información que te dan es solo eso, información, no hace falta que la compartas con el primero que se te cruce.
- No existe una única persona, hay muchas y de todas ellas aprendes.
- Rendirse no es una opción.
- Si duele es que estás vivo y puedes continuar.
- Arriesgarse en lo que crees requiere coraje.
- No merece la pena luchar por alguien que no te aprecia.
- Las comparaciones son odiosas y las expectativas quiebran las ilusiones. Acepta a la gente tal cual es y si aún así no te compensa, déjales marchar.
- Tu eres tu peor enemigo.
- Si no crees en nada, darás tumbos y palos de ciego por la vida.
- La vida está llena de mierda pero son los pequeños detalles lo que la hacen soportable.
- Nadie nace sabiendo: escucha y aprende.

Realmente todo es muy simple pero a veces no es fácil ... bueno, la mayoría de las veces. Tienes esta vida, no sabemos si hay mas con lo cual solo hay una opción: carpe diem. A veces actuamos en base a lo que podemos esperar de otros y nos olvidamos de lo que queremos y no hay manera humana de adivinar el futuro (por mucho que Sandro Rey se empeñe). Apaga el móvil y vete a la cama, total, solo fue un buen momento, ahora toca el siguiente buen recuerdo.

jueves, 18 de abril de 2013

Algún día

A veces cuando no puedo dormir cojo las llaves de la azotea y subo para respirar y relajarme. Ventajas de ser la presidenta de la comunidad, es como ser el maestro de las llaves: puedes abrir lo que quieras cuando quieras.

Casualidades de la vida, me tocó ser la presidenta y justo esa semana vino el técnico a ver unas goteras del techo del edificio. Por lo visto la constructora no puso el material adecuado para la impermeabilización causando que los últimos pisos de la urbanización tuvieran unas magníficas cascadas naturales.

Pedí un día libre para poder quedar con el técnico y ver el estropicio que había y de ahí que cayeran en mis manos tan preciadas llaves maestras. Así que a las 10 de la mañana estábamos el técnico, el conserje, el tío del seguro y yo trasteando por las alturas. A esto hay que añadirle unos fantásticos 35º C con todo el sol dándonos en la cocorota que se podían freír huevos fritos fácilmente en nuestras cabezas.

Mientras los "hombres" se dedicaban a discutir y supervisar yo me di una vuelta, no todos los días puedes tener esas vistas pero poco se podía disfrutar con semejante calor, así que se me ocurrió la genial idea de hacer una pequeña visita al anochecer. Después de 2 horas recorriendo toda la azotea se decidió reformarla lo antes posible para aprovechar que no iban a haber lluvias en todo el mes (o eso decía el hombre del tiempo).

Los veranos en Madrid son como vivir en un horno constantemente, la peor hora de todas son las 16:00, cuando sol y asfalto deciden ponerse de acuerdo para hacer una especie de sandwichera y quien osa salir a la calle puede sufrir un colapso o un golpe de calor. Así que si tienes suerte y tienes piscina te pones a remojo cual garbanzo para soportar semejante bochornazo. Como hasta las 22:00 no anochece en condiciones decidí pasar el tiempo básicamente leyendo y a remojo para hacer un poco más amena la espera. A eso de las 22:15, siempre vigilando que no hubiera ningún vecino pesado o cotilla merodeando, subí a la azotea para disfrutar de una agradable vista y de un momento de absoluta soledad, de esos que puedes rozar la paz y la tranquilidad por unos instantes.
Cena ligera, duchita y ropa suelta para que el aire pudiera atravesarlas y sentir algo de alivio.

Y allí estaba yo y mis pensamientos, en la cima de mi mundo y de mis penas. No atravesaba el mejor momento pero tampoco de los peores, estaba en una especie de transición y búsqueda interior: no sabía lo que quería, todas mis relaciones eran un fiasco y me sentía como un cascarón vacío a la deriva. Me pareció buena idea subir y ver las cosas desde otra perspectiva... y vaya que si era otra perspectiva. Podía verlo todo, podía respirar, podía sentir, podía gritar sin llamar la atención y podía volar. Poco a poco me acerqué al borde de la cornisa, quería saber que se sentía al borde del precipicio pero esta vez de verdad. Quería por un momento saber que era estar al borde de la muerte y desear vivir, quizás así apreciaría lo que tenía ahí arriba a un paso de salir volando al "país de Nuncajamás". Volar, eso sí que me haría sentir viva y libre, lejos de todo este ruido, todo este dolor e incertidumbre, de los malos recuerdos, de "te quieros" vacíos, de la nada más insoportable, del sopor y la nostalgia. Todo terminaría en un suspiro.

"Solo un paso" pensé mientras extendía mis brazos y echaba la cabeza hacia atrás mirando al cielo. La brisa de verano soplaba, no había coches, no había ruidos de vecinos, casi podía sentir paz y fue en ese mismo instante cuando decidí que había que avanzar... y di el paso.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Encuentros en la primera fase

El verano, el maldito verano y ese infernal calor que no deja dormir por las noches me hacen tener unos horarios de los más variopintos. Normalmente programo mis "vacaciones" fuera de esta sauna llamada capital y abandono el asfalto por el verdor del norte con un clima mucho más agradecido y en concordancia con mi carácter: gris y cambiante.
Como todo hijo de vecino y sumándome al borreguismo que impera en estos días, huyo a cualquier lugar con aire acondicionado aunque algunas veces sea como entrar en el polo norte (véase el metro) Uno de esos días soporíferos me decidí dar una vuelta por un museo (no citaré cual) No soy asidua pero al ser día de diario y que tenía una entrada gratis decidí aprovecharla para no vegetar entre el sofá, la cama y la bañera.
Entre cuadros y vitrinas y algún que otro turista me encontré algo bastante inverosímil en estos días que corren: una carta. Y no una carta cualquiera, una serie de hojas arrancadas de un cuaderno y escrita a mano. No se si era parte de alguna especie de "obra de arte vintage" o una cámara oculta pero me pudo la curiosidad y el hecho de que estaba tremendamente aburrida.

Estoy aquí esperando a nadie en particular y alguien en concreto. Ese momento que nunca ocurrirá o cuando lo haga ya no tendrá importancia. Aquí estoy sentada en un rincón, en una sala vacía llena de obras de arte que nadie observa con el murmullo de los aires acondicionados y pasos lejanos de gente que va y viene. El tiempo pasa pero no se percibe. Por eso trato de no estar sola, por eso trato de estar ocupada, por eso intento pasar el menos tiempo posible sola con mis pensamientos, todo se me agolpa. Ese momento antes de dormir, tumbada mirando a la nada, vienen los recuerdos como susurros y mientras intento quedarme dormida se cuelan en mi cerebro. Siempre la misma historia, siempre el mismo final y siempre vuelvo a hacerlo. 

El comienzo es simple: elijo. Una vez está hecha le elección comienza la función. Una risa, una mirada, indirectas y más risas. El lenguaje corporal habla por sí solo. Se alarga lo suficiente para crear expectación y se acorta en el momento apropiado para que no harte. Resulta refrescante, como la intriga de abrir un regalo y que será finalmente. La pequeña ilusión que llegas a rozar porque es la novedad porque no lo conoces porque no sabes que te puede deparar. Una pequeña aventura que te pone una sonrisa en la cara.

Cuando das el siguiente paso ya sabes que no hay vuelta atrás, que la primera fase está cumplida. A veces eres tú o no aunque siempre es más interesante cuando el primer paso lo da la otra persona. Estas esperando, das señales para que no espantar pero tampoco muy evidentes y así mantener el juego de "¿primero tú o yo?”... Siempre acaba siendo él para qué nos vamos a engañar. Al fin y al cabo es como una prueba.

No hace falta decir a lo que conduce. No es necesario dar detalles porque lo importante no es ni el momento previo ni el durante, es el después. Esos recuerdos que vuelven sigilosos a colarse en tu mente para hacerte volver a la cruda realidad: has vuelto a perder el tiempo. Ya sabes que esto no te conduce a nada, a un rato y ya está ¿Para qué insistir si no sientes nada? Te pones en la punta de la cama para que no te toquen, te vas al sofá a dormir con tal de no aguantar su aliento en tu nuca y rehúyes por todos los medios una caricia que no viene a cuento en un instante tan inadecuado. Reconócelo solo lo haces por la primera fase, la novedad, el flirteo y el jueguecito de miradas; el resto es una triste consecuencia.

Durante la noche y mientras duerme te vas al baño y te miras al espejo buscando respuestas. La sabes perfectamente, sabes porqué y cuándo fue, sabes el instante exacto y lo puedes rememorar a cámara lenta en tu mente: bajando las escaleras, cogidos de la mano y cuando el vagabundo no miraba te soltó y en ese mismo momento te diste cuenta que no volverías a sentir absolutamente nada.

No te equivocabas, dentro de ti lo sabías, la distancia ya estaba haciendo estragos, no por tu parte, tú no tienes la culpa, nadie puede echarte la culpa por haber dado todo a cambio de nada. Pero se llevó algo más de ti que no recuperaste y por más que lo buscas no está porque ya no hay nada, NADA. 

Da igual, pasarán unos días y volverás a hacer lo mismo una y otra vez hasta que llegue un día que ni las miradas, ni las risas, ni las indirectas te provoquen nada. Todo está negro y vacío.

Dejas de mirarte al espejo, apagas la luz y finalmente vuelves a la cama al lado de un extraño que no te importa y que lo único que deseas es que se largue. Total ya te ha servido para tu propósito.

¿Cuánto puede aguantar una persona echando de menos un sentimiento que no volverá? No, no volverá porque está asociado intrínsecamente a alguien que jamás pensó en ti como lo haces tú. No haría lo mismo que harías tú, no se sacrificaría como harías tú y no te recuerda cada noche como lo haces tú. Esta es tu prisión y tu misma has tirado la llave fuera de tu alcance y empuñarás sus barrotes hasta que la edad y la costumbre los acepten y toda opción al valor ceda al recuerdo y al deseo. Nadie te va a salvar, nadie.

¿Sabéis lo que hice con la carta? Encender lumbre en el pueblo.

Buenas noches.