martes, 10 de febrero de 2015

La gran pregunta

Una de las preguntas más difíciles de responder hoy en día es "¿Qué es lo que quiero?". No se trata de lo que quieres para cenar, o los gramos de salchichón que pides al charcutero, ni siquiera de si mejor unos pantalones pitillo o rectos, se trata de algo más global y que implica toda una vida humana. Es la GRAN PREGUNTA. La que debes contestarte para querer ser feliz o al menos, tener un balance equilibrado entre desdicha y alegría. Pero es de ilusos contestar a algo tan grande y resolver tu futuro de un plumazo. Así que, toca hacer introspección e intentar visualizar es GRAN PREGUNTA en "preguntitas".

 A) El trabajo. "¿Qué es lo que quiero en el trabajo?". La cuestión es basarte en experiencias anteriores y en qué momentos disfrutaste, te sentiste útil, realizado/a y el ambiente laboral no era un estrés constante. El tema se complica con la profesión "¿qué es lo que realmente me gusta?". Creo que eso a algunos les va a dar un verdadero quebradero de cabeza. Unas pitas que a mi me sirven son lo que no me gusta: un trabajo autómata, que siempre sea igual y que no me aporte ningún reto. Me gusta aportar, usar la creatividad, el ingenio e ir un paso mas allá de lo establecido.

B) Los amigos. "¿Quién quiero a mi lado"?. Esta creo que es fácil, dentro del ámbito de la amistad todos queremos a alguien que nos apoye, que nos quiera tal y como somos, que cuando salgas de farra te lo pases en grande y alguien que esté allí siempre, pero... ¿das tu lo mismo a cambio?¿soportarías que te dijeran la verdad honestamente sin tomártelo a mal? Yo en estos casos hay un par de cosas que tengo muy claras: nada de gente con doble moral y mentirosos/as. A partir de ahí ya se hace la criba. Lo que tengo muy claro es que yo elijo, a mi no me eligen.

C) El amor. “¿Qué es lo que quiero?”. Aquí no he variado la pregunta, aquí la he dejado tal y como está porque creo que es lo que más trae de cabeza al ser humano. Cuando digo qué es lo que quiero en estos términos no es físicamente, no se trata de cómo tenga el pelo, si es piscis, si tiene los ojos azules o cuatro brazos. Esto va más allá. Y es que dependiendo de lo que hayas vivido, las posibilidades y elecciones cambian. Creo que en mi juventud me encantaban los rubios, luego pasé a los morenos “metrosexuales” y ahora me va un rollo más Brad Pitt a lo Leyendas de Pasión pero luego te enamoras de lo diametralmente opuesto, se llama hostia de realidad. Así que en este sentido cuesta saber lo que quieres pero tienes muy claro lo que no quieres: no quieres sufrir otra vez. Pero rara vez el dolor es inevitable, quizás solo el sufrimiento. Tenemos el tema laboral medio arreglado, los amigos encauzados pero el amor es un desastre. ¡No hay quien nos entienda!

Preguntarte qué es lo que quieres está bien para aclarar ideas, que luego la vida te tenga preparada una serie de sorpresas no muy agradables… en fin, vuelta a empezar.

martes, 3 de febrero de 2015

A través de las montañas

A veces, te paras a pensar y piensas que tu verdad es la única, pero... a veces es tan nítido y claro. No puedes evitar sentir que la gente vive un "quiero y no puedo" y te replanteas si es que eres tu que vive en otro mundo, pero cuando eso pasa escucho canciones como esta:

Y pienso que estoy en casa y es eso lo que me vale "We will go home across the mountains".

No dejaré que nadie me imponga su realidad triste y conformista. Porque realmente uno solo se enamora una vez incluso dos, y si somos optimistas tres, más de eso solo indica una gran falta de cariño y necesidad.
Me da igual leer poemas del tres al cuarto, mi realidad es una sucesión de imágenes que explican más que mil palabras mal conjugadas.
Se discernir entre la mediocridad y la brillantez. Tu nunca fuiste alguien especial, ni siquiera Becquer. Tus palabras me suena vacías, sin sentido, baldías y un quiero y no puedo.
Para ser un Shakespeare poco mas que tienes que vender tu alma al diablo para que me suene a gloria. No es por crueldad, es porque no me conformo con menos.
Hay que superar muchos obstáculos para alcanzar la brillantez, el máximo exponente, la cima, ... y no has llegado ni a medio camino, ... para mi.
"We will go home across the mountains", si logras avanzar a través de la piedra entonces... me plantearé tu valía.

viernes, 23 de enero de 2015

El muro

No recuerdo el día que perdí la ilusión por las cosas o esa excitación y emoción de empezar algo nuevo o ver algo distinto. Esa misma sensación cuando eres niño y el día de reyes te levantas y admiras con los ojos como platos en tu salón el paraíso. Echo de menos esa sensación, me hacía sentir viva, esperanzada, una vida llena de posibilidades. 

Pero vas creciendo, vas viviendo, acumulando recuerdos y experiencias. Algunas buenas y otras tantas malas que van acabando con el niño/a que eras. Van machacando la ilusión que te hacía ser capaz de todo. Te vuelves desconfiado, más arisco, más insensible y menos empático. Vas construyendo un muro donde los ladrillos son todos esos malos momentos, y esas sensaciones de pena y dolor son el cemento que los une. Te construyes tu propia prisión. Tu eres carcelero y juez de tu exilio interior.


Convives con dos personajes en tu vida: la cara que da al exterior y la interna; la segunda que conoces tu y quizás un par de personas o tres que consiguieron atravesar esa coraza de piedra, ... aunque raro es. Algunas veces esa convivencia entra en conflicto y en ese muro empiezan a haber grietas de duda, de un "quizás", de un "puede" que se vuelve en el "falsa alarma" y el muro vuelve a reforzarse y además añades una nueva capa de hormigón armado para "el por si acaso vuelve a ocurrir". Una y otra vez este proceso se repite, bien porque la persona que intentó entrar no se tomó demasiadas molestias en atravesarlo, o bien porque en tu gran muralla pusiste un par de francotiradores por si alguien osaba acercarse demasiado. Es un círculo vicioso, donde tu yo atrapado acaba debilitándose y volviéndose paranóico. Un yo preso del miedo, la incertidumbre y el dolor que no sabe escapar pero que se ha acostumbrado tanto a esas paredes que tampoco sabría vivir fuera de ellas.


¿Hay esperanza?¿vendrá alguien con un Apache a derribar ese muro?¿Tu muro ya está hecho de adamantium?


El inevitable desenlace es que si no se sale de ese círculo por propia voluntad, la libertad será solo un anhelo de tiempos pasados.

martes, 13 de enero de 2015

Drugs

En realidad la vida es "easy", ya lo decía Mike Patton en su cover con Faith No More de Lionel Richie "Y es así porqué soy tan simple, tan simple como un amanecer por la mañana". No hay nada como levantarse una mañana y descubrir mensajes en tu red social, totalmente olvidados y que te hagan despertar como el sol por la mañana. Te hagan replantearte toda tu realidad, de principio a fin. Y te levantas cantando eso de "I want to know it's me, it's on my head. I'll point my finger at me, It's on my head" (mas música relacionada con Faith No More), porque todo está en tu cabeza.
El pasado nos define, nos hace dar los siguientes pasos, es lo que va configurar nuestro futuro.
No hay nada como descubrir un mensaje olvidado que haga resurgir todo lo que creíamos sepultado en un mar de dudas. Te hace replantearte cual va a ser el final ¿pero es que hay un final con veintipocos?
Para nada! Encontrarte con una frase como "lo mucho que te echo de menos por las noxes...jajajaja" ¿qué es ese "jajajaja"?¿quitarle hierro al asunto? Hay que tener cuidado con las palabras, pueden decir mucho o nada, todo depende del prisma en que se mire.
Si lo veo desde mi propia perspectiva, me hace recordar. Me recuerda un tiempo en el que me sentía viva, me sentía poderosa y totalmente ausente de mi alrededor. Un momento en el que fui capaz de darlo todo por nada, un momento de total honestidad donde las dudas y las preguntas no tenían lugar. Seamos honestos (tal y como dice la canción de Stone Sour), marcar y un antes y un después en alguien supone una gran responsabilidad, porque automáticamente te conviertes en su droga, en su razón, en su ilusión.
Ser ese punto de referencia conlleva otorgar una absoluta maldición (más canciones para la saca "This is my curse") La maldición de esperar lo inesperado, la maldición de creer en lo imposible y por supuesto, la de no avanzar hacia ninguna parte: This is my curse! Porque sigues esperando.

La peor droga en esta vida, es la que te hace sentir mas vivo que nunca y normalmente suele ser un tercero. Esa persona que marca un antes y un después, que no estás dispuesto a olvidar.
Otorgar ese beneficio, esa bendición solo es posible para unos pocos o un único.

Cuando has conocido ese sentimiento no hay vuelta atrás. Compararás, intentarás superarlo pero te atrapará de nuevo. El recuerdo en estos días se convierte en un lastre tan pesado que salir a flote cuesta tal esfuerzo que no sientes ninguna posibilidad de supervivencia.

Tienes esperanzas, tienes las ganas, pero no tienes la fuerza de pasar página "I am with you always, from the darkness of night".

La vida se compone de una serie de vivencias y consecuencias que te hacen sentir vivo y normalmente conllevan una persona, esa persona, tu droga, tu absoluta maldición. 

sábado, 4 de octubre de 2014

Tras la puerta

No me voy a entretener mucho en esto, porque realmente todos sabemos lo que pasa tras las puertas de nuestra habitación. Cuando nadie mira ni ve, cuando estamos solos con nuestros pensamientos y no hay posibilidad de que te juzguen. Ese momento tan vulnerable y tan expuesto que serías capaz de gritar tu verdad a los cuatro vientos. Cuando alguien te mira realmente, cuando alguien ve tu alma, tu interior y de repente cambia de opinión y lo que resultaba hermoso ahora es un monstruo ¿Quién es capaz de entender esa vulnerabilidad?¿Quién es capaz de de sentir ese miedo y terror de abrirse a alguien y que te vea tal y como eres? Y que luego salga corriendo y te sientas algo miserable.
Hay gente tan hipersensible que se esconde, que se tapa en una máscara porque exponerse es tan doloroso que les falta el aire y les duele el respirar.

domingo, 31 de agosto de 2014

Nostalgia

Intentar ver la vida como si fuéramos el narrador de una historia es prácticamente imposible. Ver las cosas como en esas películas, en donde ver que ambos protagonistas sufren innecesariamente es un "sin sentido". Todas esas historias a medio acabar, sintiendo la nostalgia, la terrible y dura nostalgia de algo que pudo ser y no fue. Por el miedo, la duda, el no perder el tiempo o el no complicarse la vida.

He aquí algunas historias:

1) Se encontraba en la azotea del edificio, con su guitarra y su cerveza. Sólo necesitaba la soledad, el viento y el silencio que le proveía la ciudad. Y empezó a tocar, a rasgar las cuerdas ... sonaba una canción, esas canciones que no pasan con el tiempo, una canción que hablaba sobre todo y nada, una canción antigua ...
"We will run and scream
You will dance with me
We?ll fulfill our dreams, and we?ll be free"

Recuerda todo: los buenos y los malos momentos, el reír, el llorar, la vida, la muerte, las ganas, el miedo... Se siente libre por un momento, porque la vida continua ¿y qué pasa cuando termina la canción? La misma historia, el mismo horror. Simplemente es demasiado. Coge su guitarra y la estampa contra la pared volviéndose diminutas astillas. Piensa sobre todo lo que ha pasado, piensa sobre lo que merece la pena. Grita al cielo, clama por una nueva oportunidad. Nadie le escucha. Cae sobre el suelo frío y sucio, mira al cielo, las estrellas. Llora, porque no puede hacer otra cosa para aplacar su tristeza. Una cerveza en su mano, el suelo como colchón y las estrellas como techo: "déjalo pasar"; se dice así misma.

2) En otra ciudad alguien anda solo, por las calles, no sabe a dónde va ni que es lo que quiere. Se pregunta a sí mismo si ha hecho bien, si dejarla pasar fue lo correcto, si intentar no repetir los mismos errores es lo que más le conviene ¿y si se ha equivocado?¿y si ha hablado el miedo y no el?. Tantas dudas, tantas preguntas, tantas cosas que resolver. Le dan ganas de gritar y de destrozarlo todo. Así que se va a un callejón y grita, grita hasta que sus pulmones le duelen.

3) Andando por la ciudad sin un rumbo fijo, los pensamientos agolpándose en su mente, tantas relaciones "casuales", tantas situaciones a medio acabar ¿Qué es lo que quiero?¿qué es lo que me llena? Solo tengo una vida, no puedo dejarla pasar así como así. Las dudas y la indecisión perturban su realidad, nada es suficiente. Se para en mitad de la acera, escucha un sonido lastimero "suena como un maullido". Se agacha al lado de un coche y debajo de él encuentra un pequeño gatito asustado y acurrucado. Lo mira y ve el mismo miedo en sus ojos. Espera para ganarse su confianza y cuando finalmente lo atrapa lo acerca a su pecho "Yo te protegeré". Quizás, solo quizás es lo que necesita, alguien que la abrace y no la deje escapar.

4) Se mira fijamente al espejo y se pregunta porqué. Siempre volviendo a la misma relación destructiva, las mismas historias, las mismas frustraciones. Se siente tan solo que le cuesta respirar. Y desesperado siempre vuelve a ella, una y otra vez. Esa clase de amor obsesivo, como una droga que te consume. La necesita, la desea, es su cobijo. Se mira por una última vez al espejo y piensa "esta vez será la última".

Da igual las veces que nos caigamos, siempre hay alguien que te hace ilusionarte, que te hace pensar que esta vez será diferente y entonces ocurre el milagro, te abres, abres tu alma, tu persona, te quitas esa máscara ... y otra vez en el abismo ¿cuándo dejaré de caer? Siempre vuelves, no sabes porqué, no sabes porqué tienes esperanzas a pesar del trágico final.

Quizás todas esas personas sean unos ilusos por creer que será diferente pero no carecen de valor por pensar que esa persona será la que les haga cambiar de opinión.

Tus actos tienen consecuencias, todos sufrimos, todos tenemos miedo, todos tenemos una historia que contar. La vida es una. Si no eres capaz de seguir adelante y arriesgarte es mejor quedarte en un rincón y no llevarte a nadie por delante.


lunes, 7 de julio de 2014

El mundial de los defectos

Aquel humano que esté libre de defectos que tire la primera piedra. Me decía un conocido que "no hay virtudes sin defectos y la suma de estos es lo que te confiere una personalidad, sin defectos no podríamos valorar las virtudes". Pero la cuestión está en cuándo son defectos y malas actitudes ¿cuál es la línea que separa a ambos? Cuando acabas haciendo daño a gente que no se lo merece, cuando acabas teniendo luchas continuas con todo el mundo, cuando eres tu el que sufre solo en tu habitación sin nadie a quién acudir y cuando finalmente te das cuenta tarde o temprano que siempre la "cagas" estrepitosamente.
Hacer introspección e intentar mejorar las cosas es una tarea de uno mismo pero la pregunta que se plantea es ¿cuándo estás preparado? Tampoco es que te quieras llevar a todo el mundo por delante, no quieres martirizar a la gente con tus sobreanálisis.
Así que empiezas por poner orden en tu vida, una rutina, unas metas a corto plazo, cosas que te gusten, algo que te distraiga. Después tratas de darle respuesta a "¿qué es lo que quiero?", pero es demasiado amplia y grande por lo que tratas de empezar a hacerte preguntas mas pequeñas y como no se te ocurre nada preguntas a google. Haces una búsqueda en plan "preguntas que hay que hacerse antes de morir" o algo por el estilo, a ver si con un poco de suerte se te aparece todo el santoral. A ver si con preguntas adecuadas descubres las respuestas correctas. Haces todo lo posible para valorarte, seguir adelante y pedir perdón a aquellos que sufrieron por tí y les das las gracias. Intentas volverte un mejor ser humano, una versión mejorada de tu persona porque sabes que te ayudará, que serás mas feliz, que estarás mas en paz.
Todo ello se complica porque como animal social que eres necesitas apoyo, necesitas a alguien que crea en ti, necesitas a alguien que vea la luz que tu no ves entre tanta oscuridad. Pero seamos honestos, ese camino es solitario, en ese sentido "nosotros somos los héroes de nuestra propia historia".
Ahora bien ¿qué se nos pasa por la cabeza?¿cuál es el lado oscuro que nos arrastra a la autodestrucción? La ira, el odio, el rencor, el dolor... todo eso de lo que habla el señor Yoda. Aunque creo que lo peor de todo es el tiempo libre, todos esos momentos para pensar demasiado en lo que no tiene importancia o la tuvo pero ahora se convierte en una montaña.
Normalmente los cambios no vienen dados por una especie de epifanía, vienen por errores garrafales, hacer daño a gente que no se lo merece, a gente que te intenta ayudar y tu casi que les escupes en la cara. Quieres un cambio, porque tu conciencia no te permite ni respirar.
Lo haces por ti y por nadie mas pero... hablar en plan jedi y no dejarse llevar por las bajas pasiones es muy difícil ¿qué es lo que clama al cielo? ¿qué es lo que te hace gritar y llenarte de rabia? Yo se una situación, una que llena de rabia e impotencia, que te hace preguntarte mil veces porqué: cuando te ignoran deliberadamente. Cuando alguien que te importa de repente se comporta como un extraño. Cuando ese alguien al principio se convierte en algo importante, te "brasea" por whatsapp o por facebook, te dice los "buenos días" y te acuestas dándole "las buenas noches" y de repente un día cambia de actitud. Tu te percatas, porque no eres imbécil y le preguntas y resulta que son paranoias tuyas. Continúas como si nada pasase porque prefieres tener esperanzas y expectativas. Y pasan los días, pasan las horas y eso que sientes aumenta pero como eres un ser incompleto, salen a la luz todos esos miedos y muros que has construido. Los sacas de vez en cuando y esa persona parece saltarlos y te va ganando, va ganando posiciones y acortando distancias hacia ti. Y entonces un día decide que no quiere complicarse la vida con alguien como tú. El problema es que no te sorprende, porque eres una persona con tus demonios, una persona difícil pero piensas "joder, ha habido otras persona que me han aguantado cosas peores", pero claro, tienes que ser objetivo y pensar que cada cual tiene sus maneras y formas. Aún así ves que esa persona que al principio lo da todo cambia de actitud radicalmente y te ignora, te ignora deliberadamente, te hace sentir mal, un cero a la izquierda, que no vales nada y al final lloras porque sufres. Ese sufrimiento te genera rencor y mal estar y lo único que te apetece es arrancarle los brazos y darle de leches con ellos ¿Por qué? pues es simple, porque te ha hecho daño y no entiendes que alguien que supuestamente le importas de repente te haga algo tan cruel y despreciable.
La verdad que cuando leo esto parece totalmente bipolar pero es la línea normal de cualquier ser humano que no es de piedra. Tú no eres de piedra y esa persona no es de piedra. Pero seamos honestos, te importa lo que tu sientes, que tú eres el que sufre y lo pasas mal y como no lees mente y no estás en una peli, no puedes ver si esa persona lo pasa mal, sólo ves lo mal que lo pasas tu.
La pregunta entonces es ¿cómo hacer el cambio si tienes tanto dolor y rencor en tu corazón? Cuando la sepa os lo diré, de momento intento organizar mi vida ... with my own.